viernes, 28 de diciembre de 2007

La Nueva Roma

Hola a Todos!

Creo que ya no debo decir “Hola Argentinos”. Primero, porque ya estoy acá, y pude decir hola personalmente. Y además porque hay, al menos, un par de lectores que no son argentinos.

Esta vez estuve ausente por varias semanas, y no es que no haya tenido Internet, sino que varias veces amagué con ponerme a escribir y finalmente no lo hice. El lobby de un hostel no era un ambiente que me llamara a sentarme a escribir. El escuchar voces de todo el mundo me hacía pensar que quizás había cosas más interesantes que hacer en ese momento.

Hoy les voy a contar de mi fugaz paso por Washington, pero primero les cuento que llegué bien, que no tuve ningún problema en el viaje. Desde el momento en que salí del hostel hasta que llegué a mi casa en San Juan City, transcurrieron unas 22 horas, pero bueno, valió la pena. Los vuelos estuvieron bien, bastante puntuales, y no desesperé en ninguna espera. O sea, no desesperé, sino esperé.

Es muy importante y representativo que les relate mi llegada al aeropuerto internacional de Mendoza City. Fue muy gracioso desde el comienzo. Viajé en compañía de LAN, Líneas Aéreas Nacionales (Chilenas). Toda la tripulación trasandina, que es la forma en que un argentino denomina al Chileno, desde que se ubica cruzando Los Andes. Me divertí en todo el viaje escuchando los anuncios de las simpáticas azafatas y los señores pilotos. Su inglés parecía ser resultado de un curso por correspondencia. Al bajarme del avión, entro a la manga del aeropuerto y cuando aparezco en la recepción me encuentro con un paisaje muy argentino: colas. O debería decir, líneas, no vaya ser que piensen en otra cosa. Con mucho gusto y orgullo, me ubico en la que corresponde a “Argentinos”. Veo con cierto placer, también, que la cola de “Extranjeros” era importante. Y a los segundos la situación me hace recordar que sí, que es cierto que estoy en Argentina. La cola era para hacer el trámite de Migraciones. Es decir, para los argentinos significaba solamente entregar el papel que nos entregaron en el avión previamente completado por nosotros, juntamente con el pasaporte. Sin embargo, dicho proceso era llevado a cabo por un solo señor en cada cola. Por lo tanto, la línea de pasajeros se desplazaba a un ritmo muy poco parecido al ritmo con el que nuestros precios crecen. Entonces es cuando escucho –“Argentina tenía que ser! Esto solo pasa en Argentina… en cualquier otro país del mundo, así sea Perú, en el trámite de Migraciones no tenés que esperar treinta minutos!”

El comentario me causó mucha gracia, pero también me hizo recordar varias conversaciones que tuve en USA. Dudo que Argentina sea el único país del mundo donde hay que hacer tanta cola. No sé con certeza, pero sospecho que en Etiopía el trámite no debe ser muy distinto. Ya sé que la comparación es un tanto dispareja, pero el punto, es que además de lo gracioso de la situación, lo que vino a mi mente fue algo que muchas veces comenté estando allá: nuestros hábitos quejosos. Lo dejo acá.

Al terminar el trámite de migraciones, retiro mi maldito equipaje (la valijota grande ya no tenía manijas!) y me dispongo a hacer el trámite de Aduanas y Sanidad, consistente en pasar el equipaje por una máquina de rayos x, cuya pantalla era vigilada simultáneamente por agentes de aduanas y sanidad. Yo estaba con toda la esperanza que no tuviera problemas con las cositas que traje. Y al pasar, la muchacha que en ese momento personificaba al Estado Argentino me dijo “Señor, podemos ver la mochila?” F”$%!!, dije yo por mis adentros. Pero la situación que se dio a continuación fue totalmente argentina. Si bien ella tenía razón, el resultado fue nada. No voy a entrar en detalles (a ver si la muchacha lee esto!), pero el Estado me perdonó mis deslices aduaneros.

Lo mejor de todo fue cuando luego de encontrar a mi madre y hermana, que tomaron fotos para perpetuar el momento, nos sentamos en la cafetería del Aeropuerto (Internacional). Cuando a los diez minutos de sentarnos, el mozo se acercó a nuestra mesa, hicimos el correspondiente pedido. Ya no más sweet tea, ni hot chocolate, ni Dr. Pepper. Ahora, un jugo de naranja con dos medialunas. A los minutos, el mozo se acerca, y como quien está acostumbrado a decirlo, nos transmite: “Chicos, disculpen pero no nos queda jugo de Naranja”…

Sin comentarios…

Ahora que ya llegamos a Argentina, volvamos a Washington, que yo recordaré, como la Nueva Roma. Mármol, limousines, más mármol, indigentes. Es una ciudad simplemente imponente, impresionante, grandiosa. Mucho más, cuando la ciudad más importante que uno vio antes fue Buenos Aires. Bueno, en realidad también había visto Chicago, pero igual.


En Washington parece que alguien dijo al construirla “Muchachos, no escatimen en nada. Menos en Mármol! Ah, y que todo sea grande. Grande como América” Entendiendo por América, por supuesto, a los Estados Unidos de América. Si bien los edificios eran los imponentes, grandiosos y majestuosos, lo que transmitían era algo más que arquitectura. Era poder. Era ambición. Era pujanza. Era orden. Era civilidad. No sé si decir civilización.

Al ver semejantes edificios, donde el Gobierno Federal de EUA funciona, no había otra que tener una sensación de pequeñez. Nos guste o no nos guste, en esos mazacotes de mármol, denominados Capitolio y Casa Blanca se deciden muchas, muchas cosas que te afectan a vos, que vivís en EUA, a mí, que vivo en San Juan City, Argentina y a mi roommate Wan Hui, que vive en la República Popular de China. Cada vez menos, pero la sensación de estar sentado en una butaca en el recinto del Senado, es rara.

Se imaginarán que ya no recuerdo la cronología de mi visita, pero con ayuda de las fotos, voy a tratar de mostrarles más o menos lo que hice.

(Participantes del Congreso de Acupuntura)

Sí me acuerdo, que la primer noche fue llegar al hostel, dejar mis bártulos, comprar un locker y después salir a caminar. Como tantas otras veces el paso obligado de la noche fue MacDonalds. Después de eso empecé a caminar. El Hostel estaba a cinco cuadras de la Casa Blanca, así que podía ir caminando a cualquier lugar de los que quería visitar. Esa noche encontré la ciudad desierta. Además, lloviznaba. Al principio no encontré la Casa Blanca, pero sí el Obelisco, que es el monumento a Washington, después pasé por el Capitolio y al último encontré la casita de Jorgito Bush. Entre todo eso, estaban todos los edificios del gobierno federal. Habían algunos que ocupaban una cuadra entera, como de seis o siete pisos, con fachadas impresionantes. Llenos de grabados, gárgolas, inscripciones… Todo el tiempo pensando por qué se veía tan desierto todo. Al último me di cuenta que todo se veía desierto porque eran las once de la noche. Muy tarde en Washington.

(No es Buenos Aires. Es el monumento a Washington)

A Washington fui solamente dos noches, por lo que tenía solamente un día completo y dos pedacitos más que no servían para mucho. Así que el primer día que amanecí ahí me levanté bien temprano y me fui a ver los famosos monumentos. No es fácil describir todas las emociones que traen. Para el que no sabe, cosa que a esta altura es difícil, quizás sea necesario aclarar que para mí EUA no fue un país al que yo admirara precisamente. Sin embargo, los Monumentos pudieron transmitirme muchas cosas. Son muchos monumentos y memoriales que están situados en una lonja de tierra de casi cuatro kilómetros que se extienden entre el Capitolio y el Monumento a Lincoln. Recorriendo esa distancia es posible viajar desde la fundación de Estados Unidos hasta el presente, pasando por la guerra de Corea y Vietnam. No seré estadounidense, ni estaré de acuerdo con todo lo que hacen, pero presenciar sus tributos a los soldados que dieron sus vidas en estos monumentos era algo conmovedor. Vean algunas fotos, porque no me quiero extender taaanto.

(Recordatorio de la Guerra de Corea)

(Recordatorio de la Guerra de Vietnam)

Creo que cada persona tiene una experiencia distinta al visitar ese lugar. Quizás alguien visite y admire la arquitectura de esas construcciones. Otro quizás putee por toda la plata que habrán gastado en hacer todo eso. A otro le parezca feo, y a otro le de fiaca caminar tanto. A mi me produjo, como les dije, muchas sensaciones. Pero creo que lo que se respiraba más en el aire, era patriotismo. Sí, nada nuevo en Estados Unidos, pero ahí se podía sentir. Todos los nombres en la muralla del recordatorio de la guerra de Vietnam representan personas reales que dieron su vida. Algunos no tan gustosamente, pero muchos con toda la intención de entregar su bien más preciado, la vida, por el bien de su Nación. Algunas partes son aborrecibles. Pero todas esas vidas ofrecidas… hay que verlo.

Después de recorrer los monumentos, que no fue poco porque ocupan bastante y hay mucho para ver y pensar en cada uno, me fui al Museo de Historia Natural. En realidad pensé que me iba a interesar más, pero la verdad es asombroso. A esta altura ya se me confunden los museos a los que fui en Washington y NY, no sé qué es lo que había en cada uno. Después de haber estado un rato ahí, que me pareció muchísimo y en realidad fueron dos horas, seguí caminando y fui a la Biblioteca del Congreso. Lo primero que uno piensa es que pocas cosas hay sobre la faz de la tierra más aburridas que una biblioteca. Pero cuando esa biblioteca es una de las más famosas del mundo, ahí uno se entera por qué son tan famosas. Pongo acá un par de fotos, pero de la sala de lectura principal no se podía sacar, y eso era lo más impactante. Era simplemente esplendorosa. Uno está acostumbrado a que todo lo público está descuidado, venido a menos, maltratado… entonces cuando vi la biblioteca que era en sí una obra de arte… me sorprendió mucho.

Algo parecido con la Corte de Justicia. Mucho mucho mármol, un árbol de navidad, y creo que no me equivoco al decir, la sala de justicia más famosa del mundo entero. Ahí, frente a mí, las nueve sillas donde nueve personas toman decisiones que no sé en qué medida me afectan a mí que vivo en un país, digamos, soberano.

Y al último el Capitolio. Una vez más la cola para pasar por los rayos x, la revisión de los bolsos y el detector de metales. No importa, qué le hace uno más. Después un guía nos muestra la sala debajo de la cúpula principal, esa que pueden ver en el medio del edificio. Mostrando la fotocopia del pasaporte me dieron una entrada al recinto del Senado y otra al recinto de la House of Representatives, sería la Cámara de Diputados o algo así. Y ahí me llevé el chasco. En el senado deben haber habido 8 senadores. Pero sí, estuve ahí. Estuve sentado a unos metros de ellos mientras hablaban sobre subsidios a los alimentos o algo parecido. Pero cuando fui a la de diputados, ya no había nadie. Igual fue una sensación rara estar en esas salas. Tampoco se podía sacar fotos. Lo que me llamó la atención fue el bolso que había debajo de cada butaca donde uno se sentaba. Decía kit de emergencia. Supongo que estará ahí en caso que a uno se le ocurra visitar el Senado justo en el momento en que a algún pícaro se le ocurra atentar contra la vida de los representantes del pueblo americano.

La ciudad fue hermosa a su manera. También fue intrigante, grandiosa y fría. Pero el hostel fue una linda experiencia también. Conocí chicos de Chile, Venezuela, Brasil, Perú, Reino Unido… Algunos iban a trabajar, otros paseaban, otros conocían un poco de USA que no fuera Mississippi.

Les queda alguna duda de que ahora somos ciudadanos del mundo?

Disculpen la excesiva demora. Como muchos de ustedes sabrán, en los próximos días me trasladaré con rumbo al sur, lo que me demandó mucho tiempo estas últimas jornadas. Todavía no termino, pero quise cumplir con mi promesa de contarles un poco de Washington. Próximamente, quizás tal vez y a lo mejor, ponga algo de NY, pero en realidad ya los voy a invitar a que se acerquen por el nuevo blog, para que me (nos) acompañen en esta nueva experiencia.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Thanksgiving

Hola Argentinos!

A los que les pareció largo el post anterior, ahora les voy a hacer la vida más fácil. Como les había dicho, ahora les traigo la segunda parte del viaje a Chicago, que es la cena de Thanksgiving en la casa de Cotter.

Primero les cuento que ya terminé las clases y según mis cálculos (todavía no tengo todas las notas) ya aprobé tres de las cinco materias, y termino todo el Viernes que viene cuando rinda el último examen. Solamente tengo dos esta semana así que tengo bastante tiempo. Pero ese tiempo no es precisamente para estudiar, sino para despedirme. El próximo Domingo bien temprano me voy de Oxford, así que me quedan estos días para reunirme con la gente que conocí en este tiempo y despedirme. En esto no me voy a explayar, porque además no es el momento, pero yo resumo así: espero que no sea un “Chau” sino un “Hasta pronto”. Cuán pronto es otra cosa.

Vamos al grano. O al pavo y la cranberry sauce debería decir. Para ubicarlos les recuerdo que Cotter (ya deberían saber quién es, mi estudiante anfitrión) nos invitó a mí, Yvette y Michael a su casa para su cena de Acción de Gracias, que era el Jueves que llegamos de Chicago.

El viaje desde Chicago a Memphis fue una aventura en sí misma. Acá tengo que empezar bien por el principio porque es bien distinto. Acá el colectivo es la última, pero última opción, porque todos tienen auto, por lo que si el lugar al que quieren ir es más o menos cerca (seis horas se considera una distancia como para manejar) se toman el auto. Si es más de eso, entonces van a www.compratupasajeonline.com o algo así y se van por avión. Y si no, existe la posibilidad de irse en tren. Pero irse en colectivo? Mmm… mejor no. Y por qué? Bueno, nosotros lo descubrimos. Con esto no quiero decir que no nos gustó por una cuestión racista, pero la situación hablaba por sí misma. Al llegar a la terminal de la empresa (cada empresa tiene terminal propia) nos dimos cuenta de lo que se siente ser una minoría. Todo el mundo en ese lugar era negro. Eso ya nos impactó porque es una situación rara, es decir, uno inmediatamente se pregunta por qué pasa eso, no es algo totalmente normal que determinado medio de transporte sea utilizado por un solo grupo social. Al acercarnos al mostrador tuve una verdadera prueba de mis conocimientos de Inglés. La mujer en el mostrador no hacía un gran esfuerzo porque la entendiéramos, hablándonos, a la misma vez, en el tono más amable que podía ofrecernos en ese momento. Vale decir que no era muy convincente. Una vez que haciendo uso de muchos pares de oídos con máxima concentración pudimos comunicarnos con la señora boletera y conseguimos nuestros boletos, fuimos a la cola.

Es muy importante que les aclare que el hecho de hacer una cola a esta altura era algo, por lo menos, extraño. Y sí, ya nos hemos mal acostumbrado a que las cosas funcionen con eficiencia, a la organización meticulosa (obsesiva?) de todo, por lo que cuando fuimos a hacer la cola para subir al colectivo (media hora antes de que éste llegara) tuve una sensación de familiaridad que no supe explicar muy bien. Hacer una línea para esperar… esto me suena.

Todo esto que me demoré para decir que hicimos una cola es porque mientras estábamos en la cola pasó algo, digamos, interesante. En un momento viene otra señora amable con tonada no-me-importa-si-no-me-entendés para decirnos que teníamos que desplazar toda la cola, junto con nuestro equipaje, un metro a la izquierda. En pleno proceso, que ella conducía moviendo las valijas con gestos deliberadamente no femeninos, una de las pasajeras de nuestro grupo, distraídamente (o sea sin querer) se interpone en la fila de las valijas. Entonces pasó algo que me gustaría tenerlo en formato .avi (para la generación analógica léase: filmado), la mujer que corría las valijas se paró con las manos en jarra, desfiguró su cara lo mejor que pudo, y después de blanquear los ojos al mejor estilo novela colombiana le gritó a nuestra amiga (que todavía no se daba cuenta de lo que pasaba) “Eso es tan rudo. Eso es tan malo de tu parte! Correte del medio ya si no querés que te encaje el puño en la cara!” Cuando la chica reaccionó y se corrió del medio, con ayuda del tirón que le dí, la mujer, muy consideradamente le repitió todo lo anterior para que pudiera entender mejor. Bueno, por lo menos tengo que reconocer que la puteada se entendió bien clarito, algo es algo.

Fue muy interesante más allá de la puteada. Con ese “detalle” nos cayó la ficha de la situación entera. En ese momento nos sentimos totalmente fuera de lugar por motivos que son difíciles de explicar sin sonar racista o elitista o cualquier-ista. Lo cierto es que la mujer no le gritó a nadie más, y casi que fue amable con el resto de la gente. Pero nosotros empezamos el viaje con una fuerte sensación de “qué nos va a pasar a continuación”

Pero tranquilos, que a continuación no pasó nada. Bueno, más allá de que las rodillas nos quedaban encajadas en el asiento de adelante cuando subimos al colectivo. Y como al de atrás le pasaba lo mismo con tu asiento, era imposible reclinarlo 5 grados. Los que conocen mis actitudes de viaje sabrán que dormí lo mismo, por más que mi cuello después lo reclamara. Pero les aseguro que fue una gran alegría llegar a la terminal de destino. Muy, muy, incómodo. Pero bueno, let’s fast forward.

Finalmente llegamos a la terminal y nos dispusimos todos en círculo para admirar nuestras caras de viajé-diez-horas-en-greyhound , pero no nos hizo falta esperar mucho porque Cotter llegó al par de minutos. Ahí nos empezamos a sentir un poco personas de nuevo, cosa que completamos cuando nos pudimos bañar y desayunar. Y qué desayuno. Si bien la madre de Cotter nos dijo que era un desayuno inusual por ser Thanksgiving, yo sé que el de todos los días es bastante parecido. Harina de maíz con queso, chorizos, manzanas, café, jugo de naranja y alguna cosa más.

Nos dijo que comiéramos bastante porque la comida iba a estar un poco tarde. Lo que pasa es que con semejante comida que es la de Acción de Gracias tenés que unificar la cena y el almuerzo. Sería una falta de respeto al organismo almorzar antes de esa “cena”, o cenar después de ese “almuerzo”. Entonces se hase “alcena”. Yo creo que sería algo parecido a lo que hacemos en Navidad o año nuevo, pero la comida del sur es muy pesada. Mucha fritanga, y cosas pesadas. Por ejemplo, uno de los platos más típicos es el “Sweet potatoe casserole”, que tiene camote (o batata para los cordobeses), nueces, canela y otras cosas que la verdad no puedo distinguir. El famoso pavo con salsa de cranberry (arándano), de nuevo harina de maíz con algo, y no sé, habían varias comidas más. Muchos vinos distintos (entre ellos vinos mendocinos. San Juan, nos tenemo’ que poné las pila’!) (eh, escribo así porque nosotro’ hablamo’ así no’cieto?)


Buenísimo, comida real de nuevo! Y mucha. Pero ahora que les conté la parte gastronómica paso a la parte esencial de Thanksgiving. Voy a resistir la tentación de hacer el chiste que en realidad lo anterior es la parte esencial. Creo que no me equivoco al decir que en algunas personas esa confusión se ha dado, como pasa en Argentina con la Navidad. Para algunos se puede haber vuelto ocasión de pedir y hacer muchos regalos, comer y tomar mucho y saber que la ciudad entera va a organizar fiestas privadas (por lo que dejan de serlo). Pero así como también hay muchas familias que viven la Navidad con el original sentido religioso y/o familiar, acá también hay muchos que viven Acción de Gracias como lo que es.

El 22 de Noviembre se conmemora la primer cosecha conjunta entre Peregrinos y Aborígenes. Los primeros inmigrantes a América tenían ambición, coraje, visión y voluntad de sobra, pero experiencia en el arte de vivir en ese luego lugar es lo que les faltaba. Luego de varios intentos fallidos por domesticar la tierra, que los llevaron al borde de la muerte por hambre, los inmigrantes pudieron celebrar su primer cosecha porque los habitantes nativos los ayudaron y les enseñaron cómo hacerlo. Mi explicación seguramente tiene errores o detalles equivocados, pero básicamente se celebra ese momento como el símbolo del sustento que toda esa gente se pudo ganar del esfuerzo. Símbolo de la calidad de vida que toda aquella gente empezó a lograr, a partir de la total pobreza con la que empezaron. No se confundan, no tomen esto como mi declaración de apoyo a la totalidad de pensamientos de este país, pero tampoco se crean que les faltan motivos para conmemorar esa fecha y celebrar. Hoy la gente sigue celebrando en memoria de esa ocasión, pero muchos encuentran en esta fecha el motivo para celebrar y agradecer (Acción de Gracias) por la oportunidad que encontraron en EEUU. Es cierto que no todos tienen éxito en su búsqueda de “libertad” en este país, pero también es cierto que hay muchos otros que sienten un verdadero agradecimiento a este país, como conjunto de personas, por las oportunidades que recibieron. Un país, repito, no es un concepto abstracto, sino un número de personas que de ninguna forma puede pensarse como un todo homogéneo. Decir que los “yankees” son estúpidos, vagos, egocéntricos, ignorantes y etc. es tan cierto como decir que todos los argentinos son cagadores, deshonestos, arrogantes y demás.

Me gustó mucho el momento que pasé en la casa de Cotter. No sólo porque su familia me gustó mucho, me alegró mucho ver esta otra parte de la vida en Estados Unidos: la alegría de unirse con la familia. Pero también me gustó mucho porque pude entender un poquito más de esta costumbre. Me ayudó para darme cuenta una vez más que no-se-puede generalizar, que no se debe ser concluyente y cerrado al decir que por conocer un par de ciudades (y ver todas las horas de series y películas que quieras) se conoce esta cultura. Menos si se pretende generalizar la forma de ser de 300 millones de personas.


Bueno, voy a ir redondeando porque al final se va a ser igual de largo que antes, y ya los voy a cansar estos pensamientos que a fin de cuentas no son más que eso, mis propios pensamientos que perfectamente pueden estar mal, o al menos, ser distintos de los de ustedes.

Empecé a contarles y me fui directo a la cena, pero antes de eso pasó mucho tiempo, lo que pasa es que el colectivo llegó muy temprano: 7 de la mañana. Cuando llegamos a la casa, después de bañarnos y desayunar, los otros dos chicos se fueron a dormir una siesta pero yo ya estaba bien despierto (y había dormido bastante en el colectivo) así que decidí no dormir. Tuvimos con Cotter una charla muy interesante sobre muchas cosas de su sociedad, donde seguramente dije más de una cosa que si pensara más antes de hablar no hubiera dicho, pero entendí un poquitito más de cosas que antes no entendía en absoluto.

Después fuimos al lado de la estufa a leña, donde estaba su abuelo dorando nueces. Creo que eran nueces. Ahí el abuelo de Cotter me preguntó que si me gustaba Estados Unidos, que qué cosas me parecían buenas… uno de esos momentos, pero lo bueno es que cada vez encuentro más cosas que puedo decir honestamente.

Y después Cotter nos mostró uno de los “deportes” más típicos entre los “farmers”: “Clay pigeons shooting”, la verdad no sé el nombre en español pero es dispararle a platos de cerámica. Y yo pensé que no le iba a pegar ni a uno pero me fue bastante bien. Le debo haber pegado a la mitad o quizás más. Cometimos el error grupal de suponer que una holandesa habría tenido contacto con armas antes. Y así le fue. En ningún momento nos dijo que era su primera vez disparando, y la verdad, una escopeta de ese tipo no es la mejor forma de disparar por primera vez sin preguntar cómo se hace. La cosa es que la mina agarró la escopeta, apuntó y le disparó al platito, y nunca se molestó en, por ejemplo, apoyarse la culata en el hombro. Resultado: disparó, se asustó con la patada, ablandó los brazos y la escopeta le pegó en la cara. Chicas, no se hagan las machas y antes de disparar lo que sea, pregunten como se hace.


Bueno, como supondrán ya estoy cansado de escribir, pero además, más cansados deben estar ustedes de leer así que les dejo un par de fotos de la casa de Cotter, que en realidad es una granja.

(Banderas de Estados Unidos y Tenessee)


Creo que les conté lo más interesante que tenía para contarles.

Anoche fuimos a un tipo de despedida que nos organizó la Universidad. Fuimos a “Ground Zero” que es un bar de Blues, no las ruinas en New York gente! Es de Morgan Freeman, incluso estuve charlando un rato con él. Mentira. Estuvo muy bueno, la banda era muy, muy buena. Pero la verdad, no tengo ganas de poner fotos hoy porque aparte llevé la cámara y no saqué, viendo la gran cantidad de individuos que lo estaban haciendo por mí. Bueno, acabo de cambiar de idea y voy a poner algunas, pero las tomé prestadas.

(yo tampoco sé qué hace Daniel allá atrás)

Sé que es una mala costumbre esperar que los otros se comporten de la forma en que uno cree que deberían comportarse, o en la forma que uno se comportaría en la misma situación, pero de todas formas me parece que no está tan mal esperar que me escriban unos mails. Los de san Juan más o menos, porque nos vamos a ver el 22, pero los de Córdoba pónganse las pilas che! Bueno, quizás están tan ocupados que no leen el blog y por ende mi reto no les llega.

Supongo que durante la semana debería actualizar una y última vez desde Oxford, porque después no sé si pueda/quiera desde mi otra ubicación. Así que si no actualizo durante este tiempo, prometo hacerlo desde Barrick. Digo, San Juan.

Los quiero

Manu

viernes, 23 de noviembre de 2007

Chicago

Hola Argentinos!

Hoy tenemos para rato así que pueden ir al baño antes de empezar. Hoy tengo para contarles el viaje a Chicago y el día de Acción de Gracias, así que me armo de paciencia y empiezo. No es que sufra escribiendo, pero hay tanto para contarles que supongo que va a ser largo.

Yendo

El viernes antes de irnos a Memphis a tomar el tren, Cotter, mi student ambassador nos invitó a mi y a Maite (Uruguay) a ir a su casa a andar a caballo. Nos vino bien porque su casa queda bien cerquita de Memphis, a donde igual teníamos que ir así que fuimos a la tarde y anduvimos un ratito nomás porque ahora está oscureciendo a las 5 de la tarde.

Cotter vive en una granja, la casa tiene muchos, muchos años. Creo que es de alrededor de 1830, y fue hospital en la guerra civil. Es muy linda como podrán ver “más después” en las fotos de Acción de Gracias.

Después de su casa fuimos al pueblo a comer en un restaurant bien típico, comimos Catfish and Fries, que es una de las comidas más típicas de acá. Según wordreference.com, Catfish es bagre. Yo no sabía que me gustaba tanto el bagre. Cada vez que puedo como.

A la noche Cotter nos llevó a la terminal de trenes, donde me junté con otros 6 del grupo de Chicago y tomamos el tren. Como pueden ver es bastante cómodo. Los asientos casi no se reclinaban, pero había mucho espacio para las patas y podías moverte, caminar. Incluso había un vagón bar, donde por supuesto hicimos acto de presencia antes de que cerrara (12 de la noche, tardísimo!). El tren iba más despacio de lo que yo esperaba, y paró en cuatro o cinco estaciones, pero más de uno sabrá que no tengo muchos problemas para dormir así que se me pasó bastante rápido.


Llegamos

Una de las cosas que más me gustó de Chicago, y quizás por comparar semejante ciudad con el pueblito donde vivo, es el transporte. Compramos una tarjeta que nos daba viajes ilimitados en subterráneo y buses por USD 20, que si bien en pesos es bastantito, para acá es nada. Y bien que la usamos. A cualquier lado que fueramos tomabamos un colectivo o un subte, o dos.


Lo primero que hicimos al llegar fue desayunar porque estabamos medio hambreados. Y no se nos ocurrió mejor cosa que ir a McDonalds! No les describo el desayuno porque si les describo cada cosa así no termino más. Lo que sí me llamó la atención es la cantidad de basura que mi desayuno produjo. Venía en una bandejita de poliestireno, con un potecito de syrup, con el vaso de plastico del café, todo en la bolsa de papel y los cubiertos de plastico. La cuestión que cuando terminé era una bolsa llena de basura por un mísero desayuno. Multiplicando eso por la cantidad de Chicagoans… no sé a dónde va tanta mugre.

Después del desayuno nos fuimos al hotel. O por lo menos eso intentamos. Los que hicieron los deberes con el blog sabrán que todo el viaje lo reservamos por internet, así que nosotros ya teníamos la reserva del hotel, sabíamos la dirección y todo pero encontrarlo, era otra cosa. No estábamos muy seguros de la estación de subte que teníamos que bajarnos, pero nos arriesgamos por una. Bajo la fina pero persistente lluvia nos dimos cuenta que la elección estaba errada. Así que (gracias a la tarjeta ilimitada) nos metimos de nuevo al subte y fuimos a la que sí era. Ahí caminamos unas tres o cuatro cuadras hasta el hotel. Por suerte llevé solamente un bolso chico y la injubilable mochila roja. Creo que ahora se merece un descanso. Un descanso eterno.

El hotel nos sorprendió favorablemente. Nos esperábamos una pocilga porque nos salió tan barato que era dificil creer que fuera algo bueno. Y sin embargo este hotel, que estaba re lejos del centro (25 kilometros) era mejor que el otro y hasta desayuno tenía. Tuvimos que pasar una noche lejos el centro porque la noche del sábado en el centro era muy cara.

Millenium Park

Una vez que nos acomodamos en el hotel, nos lavamos un poco y descansamos las patas, nos fuimos al centro. Seguía esa lluvia finita, pero por suerte y como verán en casi todas las fotos, me fui preparado con abrigo. Lo primero que visitamos fue el Millenium Park, que es un gran parque bien en el centro de la ciudad donde hay varias esculturas impresionantes, una pista de patinaje sobre hielo y un tipo de escenario al aire libre.

Esto que sigue es una escultura muy famosa que creo que se llama la nube, o algo así. No tengo muchas especificaciones técnicas como verán, pero era interesante.


Lo mejor del parque era este escenario. Como verán, muy original, muy futurístico. Y para la gente había un espacio como de dos manzanas, de pasto, cubiertos por una estructura con parlantes como para que haya sonido en todas partes. Creo que lo usan para conciertos gratis. Muy bueno.


Desde el parque se veían un montón de edificios, muchos creo que se pueden llamar rascacielos. Todos modernosos, mucho acero y vidrio, pero también hay otros que son más viejos pero todos muy lindos. Y muchas, muchas luces.

La noche

A esta altura ya se me confundieron las cosas que hicimos cada día y a dónde fuimos, pero más o menos lo que les cuente de una noche sirve para todas. Chicago es una ciudad muy organizada, bastante preparada para turistas, es muy fácil moverse y todo, pero lo mismo nos resultó difícil encontrar dónde estaba la gente a la noche. Creo que más que recibir gente para estos feriados, de Chicago se fue mucha gente a sus casas. Thanksgivings es un tiempo que mucha gente usa para visitar a sus familias, más que para hacer turismo, así que por momentos nos daba la sensación de estar en una ciudad un poco desierta.


La primer noche fuimos a un Irish Pub, (Pub Irlandés), lo que se repitió en otra noche. Estuvo muy bueno porque tenía precios como para nosotros, muchísima variedad de bebidas y también se podía comer. Cómo será que había cervezas que me gustaron. Hasta me saqué una foto para que vean. Es gracioso que en Córdoba nunca tomo cerveza y vengo a tomar acá… Pero tampoco es que me guste, no llegué a tomar ni un vaso, pero medio vaso para mí es mucha cerveza.


El Freezer Tour

Al día siguiente, sería el Domingo, los levantamos tempranito y nos fuimos de el hotel donde estábamos porque nos mudamos al hotel del centro. Bueno, tempranito habrá sido ocho y algo, pero de acá a que nos bañamos todos, y desayunamos, y cerramos las valijas se hicieron como las doce. Ahí fuimos al otro hotel y tuvimos que hacer el check in rápido para no perdernos el tour de arquitectura por el río. Casi lo perdemos, era el último de toda la temporada, ya lo cerraban porque se pone muy frío para andar por el río en la terraza de un bote, así que nos tomamos un taxi y lo pudimos hacer.

Acá les pongo algunas fotos de los edificios, saqué muchas pero bueno, convengamos que no es demasiado interesante como para poner, salvo para algunos. Duró algo así como dos horas, pero antes que terminara nos fuimos al piso de abajo, cerrado, bien calentito donde se podía comprar cosas, por supuesto. Me compré un chocolate caliente para tratar de descongelarme. Me dio el vaso de plástico destapado y una tapa, y cuando le quise poner la tapa con mis manos entorpecidas por el hielo de mis articulaciones le derramé todo el chocolate ahí en la barra. Por suerte el tipito se controló, no me puteó más allá de la cara y me preparó otro. Eso sí, me dijo que lo tapara en otro lado.

Conociendo Chicago

Todo el tiempo estuve pensando lo diferente que son Chicago y Oxford. Pero es obvio, es comparar una súper ciudad con un pueblito de 50,000 habitantes. Igual las diferencias se sentían todo el tiempo. Más allá de lo que es la ciudad, se notaba en la gente. No es que nos relacionáramos mucho con los Chicagoans, cosa que además no necesitábamos mucho porque para esta altura del domingo ya éramos 9, pero se notaba igual lo diferente que es la gente del sur de la del norte. Mientras que en el sur cuando vas a WalMart la gente te pide perdón si se te cruza dos metros adelante, en Chicago te pueden empujar mientras vas caminando y no pasa nada. Como en Buenos Aires, pero más limpio. Hablando de eso, todo estaba impecable. Fue impresionante la primer noche fuimos a un festival que hubo en una esquina muy grande, y la verdad no entendí muy bien de que se trataba. Era como la celebración del comienzo de las “mini vacaciones de acción de gracias”. La cuestión que todo Chicago fue más o menos, y cuando terminó estaba todo lleno de vasos, paquetes de papas fritas y otras porquerías. Ahí nosotros nos pusimos a caminar en búsqueda de nuestro destino (terminó siendo el Irish Pub) y ahí aparecieron unas máquinas como si fueran cosechadoras pero iban aspirando y limpiando las calles. Iban tres o cuatro al mismo tiempo, todas pegaditas para no dejar ni un vaso de plástico en las calles. Y en las veredas había todo un ejército de barredores limpiando todo, nada más que en vez de usar ramas de palmera, como en san Juan, usaban unas sopladoras y aspiradoras. Nada de limpiar al otro día. Todo ya, y que quede impecable.


Día 3

La hagamos fácil: Universidad de Chicago y Chinatown.

No todos conocen la Universidad de Chicago, pero muchos que sí lo hacen ponen una cara como de asco cuando la escuchan. Lo que pasa es que de esta prestigiosa universidad salieron en la década de los 90 economistas ultraliberales, entre ellos, nuestro querido Cavallo. Y saben qué? Yo estuve ahí! Caminé en los pasillos del Department of Economics!

La universidad es espectacular. Era todavía más grande que la mía (me refiero a la de Mississippi, ejem), y era simplemente hermosa. Habían edificios que supongo serán del siglo 18, y otros modernísimos. Los parques, los árboles con los colores del otoño… todo era espectacular.

Después que dimos un paseo nos fuimos al Chinatown de Chicago. Es realmente como si fuera una sucursal de China. Todos los negocios y carteles están en chino e inglés, y los negocios venden las cosas que ellos necesitan, la comida que ellos usan. Fuimos a un restaurant y probamos distintas comidas. No tengo idea de cómo se llaman.

Museos

Como les dije, no me acuerdo qué cosas hicimos cada día, pero en dos días distintos fuimos a tres museos diferentes. Uno fue chiquito, de fotografía que en realidad no me gustó mucho. Otro fue el de arte contemporáneo, que estuvo bueno pero nada en comparación con el Art Institute of Chicago, que yo no sabía pero parece que es uno de los más importantes del mundo. Nunca había ido a un museo así de importante, si es que se puede decir que alguna vez fui a un museo. Y pagando la tarifa de estudiantes, de 7 dólares pudimos ver cuadros que nunca imaginé que me iba a encontrar. Van Gogh, Gaguin, Monet, Dalí, Picasso… Si bien no soy un fanático de la pintura y me cansé a las dos horas de empezar, fue toda una experiencia ver todas esas obras de arte de las que uno escucha hablar y sólo ve en fotos o en la tele. Se sentía muy raro estar solo parado frente al autorretrato de Van Gogh, y más raro todavía pensar que ese pedazo de tela cuesta como 25 millones de dólares…


Terminando

Ya estoy un poco cansado de escribir, y ustedes estarán cansados de leer, pero bueno, se dieron una idea de lo que fue el viaje. Gran parte del resto del tiempo fue caminar y caminar por la ciudad, y por supuesto, ir a negocios. Fuimos por ejemplo al Apple Store, un edificio de dos pisos, con diseño minimalista como todos los productos Apple. Tenían todos pero todos los productos que ellos venden. Todos los iPods, todas las laptops, desktops, programas, teléfonos… buenísimo cuando uno puede comprar esas cosas.

Estoy muy contento de haber ido porque ahora tengo una imagen un poquito, sólo un poquito más real de Estados Unidos. Conocer Oxford, Mississippi, y decir que conozco la cultura americana es totalmente errado y hasta irrespetuoso. Ahora tengo un poquito del norte, con New York va a ser un poquito más, pero para decir que conozco Estados Unidos debería visitar la costa oeste, las montañas y el centro. Así que bueno, tendré que volver algún día!

La Próxima

El día de Acción de Gracias fue ayer Jueves, que fue el día que llegamos desde Memphis. Cotter nos invitó y fui con Yvette y Michael a su casa. Pero de eso les voy a contar en otro post porque ya es mucho. Aparte solamente el viaje de vuelta (en colectivo) desde Chicago a Memphis es una historia en sí misma…

Espero que les haya gustado, lo que sería conveniente dado que me llevó más de una hora hacer esta cuestión.

Los quiero

Manu

jueves, 15 de noviembre de 2007

Chicago allá vamos

Hola Argentinos!

Esta vez estoy bastante atrasado con mi resumen semanal, pero es que esta vez no ha habido muchos sucesos importantes. No hemos hecho fiesta este fin de semana y no ha habido ningún viaje. Lo que pasa es que estamos cerquita del fin de clases así que están todos ocupados estudiando. Bueno, casi todos, porque hay algunos que vamos al Business School y tenemos un horario más “relajado”… Pero incluso yo he tenido que juntar más hcl (horas culo silla) durante esta semana.

Pero también hemos estado más ocupados porque como ya sabrán, mañana Viernes nos vamos a Chicago! Al final somos 9 en total. Mañana salimos a la noche desde Memphis en tren, son 10 horas y media de viaje. Y nos quedamos cinco días hasta el Miércoles a la noche que nos tomamos un colectivo.

Windy City, así le dicen a Chicago. Es una ciudad grande y moderna que está a la orilla del lago Michigan, en el estado de Illinois, por allá en el norte cerquita de Canadá. Muchos edificios modernos, museos, y la famosa Universidad de Chicago, de donde vienen, casualmente, los “Chicago Boys”.

Pero de Chicago les cuento cuando venga, y les muestro fotos, pero ahora quería dar señales de vida y contarles que voy, porque quizás me demore bastante en actualizar de nuevo. Llegamos el Jueves, pero el Jueves es thanksgivings así que quién sabe, por ahí hacemos algo.

El Viernes pasado fue la International Night, donde los estudiantes internacionales mostraban algo de su cultura. Nosotros los Argentinos no trajimos nada… y en realidad algunas veces hasta parece que no somos muy representativos porque no somos apasionados del futbol, no bailamos tango ni folklore… pero solamente parece, sí somos Argentinos y demás, pero nunca se me ocurrió que debía traer bombacha, botas y sombrero. Quizás la próxima vez (¡?) Por suerte Maite, la uruguaya, cantó una canción de Shakira en español así que al menos América Latina estuvo representada.

Disculpen que esta vez no hay muchas fotos, pero estoy armando el bolso en este momento, y mañana tengo un examen a la mañana, pero prometo poner abundantes cuando vuelva de Chicago. Su paciencia será recompensada. Igual acá les pongo algunas fotos que tomé prestadas de por ahí de la International Night:

Arriba Melanie y Yvette, de Holanda.

Esta es Maite, de Uruguay.

Heyjeong, de Corea del Sur y fulana, de Japón.

Espero que ustedes estén bien. Supongo que ya estarán cerquita de las primeras mesas… así que si están estudiando espero que les sea leve. Yo no me puedo quejar.

Será hasta la otra semana.

Los quiero

Manu

martes, 6 de noviembre de 2007

Jalouín, o Halloween

Hola Argentinos!

El post que nos reune hoy es uno de los últimos que van a presenciar. Quedan en total tres semanas de clase, entre medio Chicago y después uno o dos finales antes de New York, así que no sé cuántas veces más actualice.

A posteriori, podrán cambiar la lectura del blog por la asistencia a alguna de las conferencias de prensa a realizarse. Lamento comunicarles a los residentes de la provincia de cóordoba que correrán con una desventaja de unos 3 meses… gracias a las hermosas vacaciones que nuestra Argentina nos da. Bueno, por lo menos a mí, ustedes tendrán que estudiar supongo.

Esta vez tengo para contarles la “fiesta” de Halloween del pasado Miércoles y la fiesta Black and White (Blanco y Negro) que hicimos el Viernes acá en el departamento.

La fiesta de Halloween fue algo, como explicarles… totalmente raro. Me sentí como si estuviera de nuevo en un cumpleaños de 8 o 9 años. Como podrán apreciar nos disfrazamos (tema aparte mi disfraz) y nos dedicamos a jugar a juegos como el juego de la silla. Hubo un concurso de disfraces, un concurso para ganar tortas, y una banda compuesta por Elmo (de plaza sésamo) y Cleopatra. No se me ocurre todavía una palabra para definir este acontecimiento.


Pero sí les puedo decir que debería haber ido a otro lado. La organizó la Organización de Estudiantes Internacionales (los mismos del remate), y estoy empezando a pensar que todos los eventos que ellos organizan tienen un algo muy especial.

Y va a haber más, porque este Domingo es el “día internacional” donde se supone todos hacen una pequeña demostracion de su cultura: danzas, ropas, música… Yo no voy a hacer nada porque ya tuve suficiente, y además no traje ni siquiera una bombacha como para decir que estoy con un atuendo tradicional.

La fiesta de Halloween por suerte no duró mucho, así que después fuimos a dar una vuelta y les aseguro que la mayoría de la gente estaba disfrazada. Pero nadie se disfraza de soldado del US Army, solamente un estudiante de intercambio, así que bueno, aquí les va.

Como las fiestas que tuvimos acá en el departamento, como mi cumpleaños y la comida a la canasta (potluck) nos gustaron, decidimos hacer una fiesta. Y quisimos hacer algo un poquito, pero nada más un poquito original, así que dijimos que iba a ser una fieta Blanco y Negro. Alguien se la tomó muy a pecho y se vistió de la siguiente forma

Pero el resto captó la consigna, era simple, había que usar blanco y/o negro. Estuvo muy bueno, pero como ya les había dicho, la diversión duró hasta que a la 1:30 llegó la policía. Ustedes creían que en Estados Unidos la policía traía una autorización para entrar, algo así como “orden de allanamiento”, jaja… Los tipos vinieron, entraron y por poco empujaron a todos afuera. Claro.. era un viernes a la una y media de la mañana! A quién se le ocurre tener una fiesta.

Dado que el departamento de las holandesas se encuentra convenientemente ubicado abajo del nuestro, la gente salió de nuestro departamento y se fue al otro, así que cuando los señores policías se fueron, nos volvimos a juntar todos y nos fuimos con la fiesta a otro lado.

Pero ya no podemos hacer nada. Si tenemos otra visita de los amables agentes de la ley podemos recibir una “Invitación a contribuir a las arcas del Estado” de aproximadamente 600 dolares. Así que no, gracias.

Bueno, eso fue más o menos lo que pasó desde el último post. Ahora estamos todos estudiando para los últimos exámenes, ya no queda nada, y estamos a punto de irnos a Chicago. Menos mal que me traje todo el abrigo que tenía porque va a estar fresquito por allá. Y en Nueva York quizás todavía más. Quién dice, por ahí nieve. Y después de la nieve, el “caluroso” recibimiento de mi querida provincia. Je, que metafórico.

Los sanjuaninos son bastante cálidos. Como 50 grados de cálidos!

Bueno, sin más, los saludo atentamente.

Los quiero

Manu

lunes, 29 de octubre de 2007

Un poco de Oxford. (Viene con sorpresa)

Hola Argentinos!

Como andan? Yo voy a asumir que muy bien, porque dado que no son muy amigos del teclado voy a tener que recurrir a mi imaginación.

Qué me cuentan del día de ayer? No tiene mucho sentido lamentarme del resultado porque ya está hecho, pero hay algunas cosas que me parecen interesantes. En primer lugar es bastante llamativo que ayer, el 68% de los argentinos que votaron, lo hicieron por una mujer. Más allá que Lilita haya recibido algunos de sus votos simplemente por ser la opción opositora con más chance, es muy interesante que 7 de cada 10 votantes haya confiado en que una mujer puede hacer el trabajo de presidente. Con interesante me refiero a que me parece bueno. No me parece bueno que esa mujer sea Cristina, pero ese es otro tema.

Y lo otro, que a mí me parece muy llamativo y más que eso, esperanzador es que el 45% de los que votaron eligieron una opción no peronista, o justicialista, lo que sea. Creo que es alentador porque en las últimas casi todos los votos se concentraron en tres candidatos peronistas.. se acuerdan?

Pero bueno, son sólo esperanzas. Me resisto a perderlas.

(espero no haber herido sensibilidades peronistas)

Qué les puedo contar yo?

Esta semana no hubo mucha cosa en realidad, están habiendo los penúltimos exámenes así que la gente que tiene clases más complicadas que las mías está estudiando mucho. Es que ya queda poco, quedan cuatro semanas de clases en total, pero también quedan tres semanas de viaje además de eso!

Hoy fuimos con Daniel, el cordobés que vive conmigo a la casa de mi “familia adoptiva” acá, y comimos comida de verdad! Jaja.. no se asusten, comemos acá también pero… está bueno sentarse a una mesa y que te sirvan una comida preparada. Ya me imagino en mi casa comiendo ravioles con mucha crema y queso rallado, lasagna, paella, mejillones a la provenzal… y por supuesto, un buen asado!

Como no hay muchas fotos nuevas, les voy a mostrar un poco de Oxford. No me acuerdo quién me hizo ver que en la mayoría de las ciudades relativamente antiguas de latinoamérica, en las plazas el edificio que sobresale es la Iglesia, mientras que en la mayoría de las ciudades norteamericanas el edificio central en las plazas, es la Corte de Justicia. En el caso de Oxford es literalmente el centro de la plaza, lo que quiere decir que la plaza no es tal, sino que se llama así porque hay calles anchas alrededor de la corte y la “vida nocturna” está alrededor de esta zona.

Esta foto no es de la Corte, sino de la municipalidad.


Un lugar muy bonito y famoso en este pueblo es el “Uptown Coffee”. Sabrán que a los americanos (me cuesta usar esta palabra pero ya me estoy acostumbrando.. debate aparte) son un pueblo de snacks.. les encanta comer fuera de las comidas principales, les encanta tomar café y otras cosas. Este café en particular es uno muy visitado, a los estudiantes les gusta ir con sus libros y laptops y estudiar ahí. También en la biblioteca en la universidad y en “Student Union” en la universidad. Yo alguna vez estudié en la librería y esta muy bueno, porque te obliga a estudiar cuando ves todos haciendo lo mismo, y es muy cómodo. Hay muchas mesas y computadoras.

Este es el café:


Creo que nunca les mostré donde vivo. Se llama Sterling Apartments, y es un complejo de unos 14 edificios como este mas o menos, con unos 12 departamentos en cada uno. Acá se alquilan habitaciones por separado entonces es perfecto para los que venimos por poco tiempo, para los que vienen sin conocer, o para empezar en algún lado, por lo que generalmente la gente viene, se queda un semestre y después se muda a otro lado. Hay mucha gente de otros lugares: Chinos, Indios, Mejicanos, (no estoy seguro que se escriba así). Este edificio es el nuestro. Pueden ver por atrás que estamos al lado del bosque, lo que está bueno porque a veces salimos a trotar ahí y es un punto a favor, ayuda a mitigar mi fiaca pero a veces la batalla es difícil, pero por suerte Daniel a veces me convence y trotamos.


Ah, ya sé que les puedo contar. Cuando les digo que la vida universitaria de acá es diferente, es porque lo es. A partir de mañana, nuestro “grupo”, es decir, la mayoría de los intercambiarios y algunos amigos de acá vamos a jugar un juego que se llama “Asesino”. Se arma un grupo y se escriben todos los nombres en papelitos. Cada persona, en secreto saca uno, por lo que cada persona tiene a una “víctima”. Desde determinado momento cada persona tiene que “matar” a su objetivo con pistolas de agua, o algún otra forma con agua. Hay reglas que determinan en qué lugares o situaciones no se puede matar, por ejemplo, clases, fiestas, autos, iglesias… Y nosotros empezamos a jugar mañana. Sí… voy a jugar. Es muy chistoso pero uno ya se acostumbra a estas cosas y ya no son tan sorprendentes como supongo les debe pasar a ustedes. Fuimos a wal mart hace un rato para comprar pistolas, y cosa rara, no habían. Asi que compramos unos aerosoles que tiran una cosa así como goma, tipo guirnalda, que se suele usar en el carnaval. Va a ser muy cómico porque como cada persona tiene que cuidarse de un asesino anónimo, básicamente se está paranoico todo el tiempo.

Viendo que quedan pocos fines de semana, decidimos organizar una fiesta en nuestro departamento este viernes. Invitamos a más de 40 personas, así que espero que no vengan todas porque nos va a quedar muy chico y si hacemos mucho ruido viene la cana. Es tan exagerado esto… los vecinos en vez de tocarte la puerta directamente llaman a los canas entonces los tipos vienen te piden la licencia de conducir (no tienen documento los señores, piensan que es una violación a los derechos civiles, una intromisión exagerada del estado en la vida de los ciudadanos). Pero nosotros vamos a tratar de hablar con los vecinos para que sean buenitos.

El chino no sé que va a hacer. Me parece que le vamos a prestar los tapones que nos dieron en el avión.

Hoy me entregaron el tercer parcial en una materia y según mis cálculos ya la tengo aprobada, porque la nota final esta formada por los 4 mejores examenes de cinco. Como ya llevo 3 creo que junté suficiente nota para aprobar, así que si todo funciona como en la teoría, quiere decir que ya tengo una materia más en la católica, lo que quiere decir que soy una materia más de contador. (1/43)*100% más Contador.

Uh, yo pensaba que no iba a tener nada para contarles y ya llevo más de dos páginas así que lo vamos a dejar acá.

Bueno, ya pasó una semana, les puedo mostrar mi corte así se ríen un poco.


(sí, esta foto es la sorpresa)

Los quiero

Manu